El Monbus Obradoiro ya tiene encarrilado su primer fichaje para el regreso a la Liga Endesa. El club compostelano tiene atado a Leo Meindl, alero brasileño de 33 años y 2,01 metros, para reforzar el proyecto con el que volverá a competir en la máxima categoría del baloncesto español. La operación, pendiente de oficialidad, supondría la primera incorporación del Obra tras varias semanas centradas en asegurar la continuidad de parte del bloque que consiguió el ascenso.
Meindl llegaría a Sar con un perfil reconocible y de rendimiento contrastado en la ACB. Esta última temporada defendió la camiseta del Recoletas Salud San Pablo Burgos, con el que disputó 32 partidos en Liga Endesa y promedió 10,4 puntos, 5,2 rebotes, 1,9 asistencias y 10,6 créditos de valoración en algo más de 24 minutos por encuentro. Números de jugador importante en la rotación burgalesa y, sobre todo, de pieza acostumbrada al nivel físico y competitivo de una liga en la que el Monbus Obradoiro necesita minimizar el periodo de adaptación.
El brasileño responde a una necesidad evidente en la construcción de la plantilla: tamaño, energía y experiencia en las alas. No es un especialista puro, sino un exterior grande capaz de alternar posiciones, ayudar en el rebote, correr el campo y sumar en situaciones de contacto. Su porcentaje exterior no fue especialmente brillante en el último curso, pero su impacto va más allá del tiro. En un equipo que parte con el objetivo prioritario de asentarse de nuevo en la categoría, Meindl ofrece una mezcla de oficio, piernas y conocimiento de la competición.
El pasaporte italiano del jugador también facilita el encaje administrativo de la operación, al figurar como licencia europea. Ese detalle no es menor en una planificación en la que el Obradoiro debe hilar fino con las plazas de formación, los cupos y los extracomunitarios para elevar el nivel sin condicionar el margen de maniobra del mercado.
La trayectoria de Meindl explica el interés obradoirista. Formado en el baloncesto brasileño, dio el salto a España en el Fuenlabrada, donde ya dejó muestras de su capacidad para producir en la Liga Endesa. Posteriormente pasó por el U-BT Cluj-Napoca rumano, con protagonismo continental, y por el Alvark Tokyo japonés antes de regresar a la ACB de la mano del San Pablo Burgos. Además, es un habitual de la selección brasileña, con presencia en grandes citas internacionales, entre ellas los Juegos Olímpicos de París 2024.
Su llegada supondría el primer golpe de mercado del Monbus Obradoiro tras confirmar una base de continuidad para el nuevo curso. El club compostelano ya había asegurado la presencia de jugadores como Alex Barcello, Sergi Quintela, Yunio Barrueta, Felipe dos Anjos, Olle Lundqvist, Alejandro Galán y Diogo Brito, un núcleo que permitió empezar la planificación desde una estructura reconocible. Ahora, con Meindl, el Obra añadiría una pieza de nivel ACB probado para una posición clave.
El fichaje también manda un mensaje competitivo. Después de regresar a la Liga Endesa dos temporadas después de perder la categoría, el Obradoiro sabe que la permanencia exigirá algo más que conservar la inercia ganadora de la Primera FEB. La dirección deportiva trabaja en elevar el físico, la versatilidad y la experiencia del grupo, y Meindl encaja en esa hoja de ruta.
A falta de que el club lo haga oficial, Leo Meindl se perfila como la primera cara nueva del Monbus Obradoiro 2026-27. Un fichaje de presente, conocedor de la liga y con recorrido internacional para abrir la nueva etapa del conjunto santiagués entre los grandes. Un premio para el respaldo de la afición.