La renovación de Aurelien Tchouameni con el Real Madrid es toda una declaración de intenciones por parte del club. Los rumores respecto a una posible salida del centrocampista se habían expandido en las últimas semanas. El francés es uno de los jugadores que mejor cartel tiene a nivel internacional, además de contar con pretendientes de gran poderío económico como el Manchester United, que estaba dispuesto a hacer una inversión importante por el futbolista en caso de que hubiera decidido salir este verano.
Sin embargo, tanto Tchouameni como el Madrid tuvieron claro en todo momento que su voluntad era la de permanecer unidos y extender el vínculo que llegaba hasta 2028. A falta del anuncio oficial, el acuerdo entre las dos partes es total y el francés seguirá vistiendo de blanco hasta 2031.
Se trata de un contrato importante que, de cumplirse de manera íntegra, hará que el jugador permanezca en la entidad madridista hasta que cumpla los 31 años. Lo hará, además, siendo uno de los futbolistas que mejor cobra de toda la plantilla, ya que el nuevo acuerdo aumentará sus emolumentos de manera exponencial.
Las fuentes difieren respecto a la cantidad exacta que cobrará el jugador, con algunos periodistas hablando de 13 millones de euros netos y otros que afirman que superará por poco los 9 millones de euros netos (cerca de 19 millones de euros brutos). En cualquier caso, supondrá una subida importante que le catapultará a uno de los puestos de privilegio dentro de la plantilla blanca.
Hasta ahora, el contrato de Tchouameni no estaba entre los 10 mejores salarios de la plantilla (cobraba alrededor de 12 millones brutos). Ahora, sin embargo, entra de lleno entre los 5 futbolistas que más cantidad de dinero perciben anualmente. Solo estaría superado por Mbappé, Vinicius y Bellingham. Eso sí, si tenemos en cuenta los bonus por prima de fichaje, futbolistas como Alexander-Arnold, Konaté o Bernardo Silva también podrían estar por delante.
Con la renovación del internacional francés el Real Madrid da un portazo a los rumores y confirma que el centrocampista es una pieza fundamental en el futuro a corto y medio plazo del equipo, especialmente en el nuevo proyecto que arranca de la mano de José Mourinho.
El pivote apunta a tener mucho protagonismo a las órdenes del entrenador portugués, que tendrá en sus manos la misión de aumentar el rendimiento de un centro del campo que ha dejado muchas dudas en las últimas campañas. La decisión también parece indicar que los refuerzos en esta zona no son precisamente prioritarios. El Madrid apuesta por Tchouameni, Fede Valverde o Bellingham, por lo que el organizador tendrá que esperar un poco más.