El Real Oviedo abrió su calendario de amistosos de pretemporada con un empate sin goles ante el Al-Qadisiyah saudí en Girona. El intenso calor, con temperaturas superiores a los 35 grados, condicionó un encuentro en el que los azules ofrecieron sus mejores sensaciones durante la primera mitad y dispusieron de ocasiones suficientes para haberse llevado la victoria.
Julián Calero apostó de inicio por un sistema 4-4-2 y formó con Miguel Narváez; Samu Rodríguez, Dani Calvo, Marco Esteban, Nacho Vidal; Reina, Aldasoro, Pablo Sáenz, Ilyas Chaira; Cardero y Alexandru Isfan. Enfrente estaba un Al-Qadisiyah con futbolistas de reconocido prestigio como Nacho Fernández, Nahitan Nández, Julian Weigl, Otávio o Yassir Al-Shahrani.
El Oviedo trató de imponer desde el principio las primeras ideas de su nuevo entrenador. El equipo buscó mover el balón de un costado al otro, dio altura a sus laterales en fase ofensiva y mantuvo una elevada intensidad pese a las duras condiciones climatológicas. Los carbayones llevaron la iniciativa durante buena parte del primer periodo y encontraron en Alberto Reina su principal argumento a balón parado, aunque sus dos primeros saques de esquina no encontraron rematador.
La primera ocasión clara del partido fue para el conjunto saudí. En el minuto 22, un disparo desde la frontal obligó a Miguel Narváez a estirarse al máximo para evitar el tanto con una intervención de mucho mérito.
El Oviedo respondió con sus mejores minutos justo después de la primera pausa de hidratación. Nacho Vidal se incorporó al ataque por la banda derecha y colocó un centro al segundo palo que Ilyas Chaira remató con su pierna derecha contra la madera. El atacante marroquí volvió a ser protagonista apenas dos minutos después, cuando recuperó el balón y culminó la acción con un disparo que obligó a intervenir a Koen Casteels, guardameta del equipo saudí.
Antes del descanso, Pablo Sáenz también probó fortuna con un potente lanzamiento desde fuera del área que se marchó ligeramente por encima del larguero. El Oviedo se fue a los vestuarios dejando una imagen convincente, aunque sin haber encontrado el premio del gol.
Calero renovó prácticamente por completo el equipo para afrontar la segunda mitad. El conjunto azul comenzó el segundo periodo con Miguel Narváez; Samu Rodríguez, David Costas, Eze, Aisar; Youness, Dieguito, Jacobo, Enzo; Guillermo Berzal y Joaquín.
El ritmo descendió tras la reanudación, algo lógico por la altura de la pretemporada, la carga de trabajo acumulada y las elevadas temperaturas. El juego fue menos fluido y estuvo marcado por las interrupciones y las pausas de hidratación. Agudín, Mingo, Espi y Coballes también tuvieron minutos, mientras que Mate Sauri sustituyó a Narváez en la portería durante el tramo final.
El Al-Qadisiyah apenas consiguió inquietar al Oviedo en la segunda parte y fue el conjunto carbayón el que estuvo más cerca de romper el empate en las postrimerías. Jacobo ejecutó un saque de esquina y Agudín apareció en el segundo palo para conectar un remate acrobático que estuvo a punto de convertirse en el primer gol azul de la pretemporada.
El marcador no se movió y el Oviedo cerró con buenas sensaciones su primer ensayo del verano. Un encuentro útil para comenzar a asimilar las ideas de Calero, repartir minutos entre los integrantes de la plantilla y comprobar la respuesta de varios jóvenes en una pretemporada que apenas acaba de comenzar.