Si algo está marcando el mercado de fichajes de Valencia Basket es la sangre fría, la paciencia, el no cometer locuras ni perder la cabeza. Y eso que no era tarea fácil, porque la desbandada de jugadores que se produjo desde que el equipo cerró la histórica temporada 2025/26 con el título de Liga hubiera desesperado a cualquiera. Perder a los Montero, Badio, Pradilla y compañía podría haber generado un clima de desesperación que condujera al club a cometer errores de precipitación para cubrir todas las bajas.
Sin embargo, desde el primer día, la dirección deportiva ha dejado muy claros sus pasos hacia la reconstrucción y nada le ha desviado del camino. Podrán ser más ilusionantes para la afición o menos. Podrán salir mejor o peor, eso solo el tiempo lo dirá, pero lo que es evidente es que el club estaba preparado para lo que terminó ocurriendo tras el final de temporada y ha tratado de reconstruir el equipo de la mejor forma posible. Ya lo avisó Enric Carbonell en una reunión 'de urgencia' tras el adiós sorpresa de Pedro Martínez pidiendo tranquilidad y confianza a la afición.
A un gran movimiento de un mercado sobresaliente
Fiel a su modelo de baloncesto moderno de presente y futuro, Valencia Basket ha incorporado jugadores con potencial. Algunos más consagrados como TJ Shorts o Armoni Brooks y otros con más posibilidades de crecimiento como Mario Saint-Supéry o Gonzalo Corbalán. En total han sido siete llegadas más orientadas al juego exterior, que ha quedado más que cubierto, mientras que el juego interior todavía espera una cara nueva más.
Y es ahí donde se debate entre el bien y el sobresaliente el mercado de Valencia Basket. El equipo pide a gritos otro interior, en concreto un '4' moderno, ya que solo Osetkowski y Mo Gueye ocupan esa demarcación ahora mismo. Esa guinda parecía tener nombre y apellidos, Trendon Watford, de quien Donatas Urbonas aseguró que estaba muy cerca de fichar por el Valencia BC, lo que desató por completo la euforia taronja y empujó a tildar el mercado en el Roig Arena de impecable. Sin embargo, el propio jugador calmó las aguas en sus redes sociales dando a entender que no había tomado una decisión todavía.
Un jugador diferencial
Watford es un gran jugador, y para Valencia BC lo es aún más porque es precisamente lo que necesita. El estadounidense ha militado esta última temporada en los Philadelphia 76ers, contando con bastante protagonismo y jugando el mejor baloncesto de su carrera. Su fichaje no está descartado, pero no es precisamente sencillo porque el jugador todavía espera una oferta de la NBA, además de que hay varios equipos de Euroliga tras sus pasos.
Misma política de calma para el último movimiento
Lo que está claro es que Valencia Basket no va a cambiar su modus operandi para el que probablemente sea el último fichaje del verano. El club sabe que es de suma importancia acertar y no va a caer en precipitaciones. Lo que sabe es que Watford es muy complicado, por lo que los planes alternativos están sobre la mesa. Uno de ellos es Tyson Pérez, uno de los nombres que más seducen a la dirección deportiva en estos momentos.
El ala-pívot que actualmente tiene contrato con el Unicaja Málaga hasta 2029 es una pieza muy cotizada con la que, además, el Valencia Basket 'mataría dos pájaros' de un tiro. No sólo se haría con los servicios de un ala-pívot experimentado y de garantías, sino que además, ficharía a un jugador que ocupa plaza de cupo de formación.